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Los mejores momentos se retratan aquí

PRIMER ENCUENTRO VIRTUAL 2020

Los mejores momentos se retratan aquí

PRIMER ENCUENTRO

VIRTUAL 2020

Lema del encuentro

Educación Menstrual como una Estrategia de Resistencia

Ciencia y Territorio

Insurgencias

Memoria y Galería

El Punto de Partida del Tejido Colectivo

Desde el Proyecto Princesas Menstruantes hablamos de educación menstrual:

Porque nos permite la politización de la menstruación y el reclamo necesario a los tomadores de decisiones. Para visibilizar la responsabilidad del sector público y de los entes y agentes que educan. Porque al considerarse un tema innecesario o propio de la sexualidad se ha omitido e invisibilizado restándole la significación que este proceso tiene en la construcción de la autoestima y la salud mental y física de mujeres, niñas y otras corporalidades que menstrúan. Porque posibilita los procesos investigativos, la continua construcción de conocimiento y la enseñanza. Para legitimar nuestros nuestros quehaceres y saberes.

(Fragmento del discurso de apertura 2020)

La primera versión del Encuentro surge como respuesta a la desidia de los Estados y los sistemas educativos, como contraposición a las estrategias de transnacionales de productos de higiene que escudados en “labores educativas” siguen llegando a centros escolares para imponer un libreto menstrual hegemónico en función del consumo, la higienización y la enajenación de los cuerpos. Se llevó a cabo en una única  jornada virtual, contó con 70 participantes y 17 exponentes de 9 países. Anticipadamente se realizaron mesas de trabajo que dieron como resultado un manifiesto por la educación menstrual en América Latina. 

Este primer Encuentro se tejió con muchas manos: Lunacup, Lotus 22, Mandala Lunar y muy especialmente con Herself, Somos Menstruantes y Guatemala Menstruante. Organizaciones, colectivas y proyectos que trabajan por la salud y la educación menstrual en América Latina.

Algunos comentarios relevantes:

«A pesar de que no logramos el abrazo físico que tanto nos habíamos prometido, ese abrazo que nos permitiera sentir el latido del corazón de la otra, a pesar de todo, nos transmitimos cariño, calor, energía y ternura a través de la cámara del computador. Nos sentimos cerquita, acompañadas y sostenidas.» Carolina Ramírez